EL INICIO DE ‘EL RIBAGORZANO’ EN EL OCASO DE SU INSPIRADOR

Este trece de setiembre de 2018 se cumplieron 114 años de la aparición de un singular periódico, ‘El Ribagorzano’, cuyo nombre se ha asociado tradicionalmente a Joaquín Costa, el sabio, genio y, en ocasiones, atribulado y atrabiliario pensador grausino, exponente del origen de la Generación del 98.

El impulsor de esta publicación y su director, Marcelino Gambón, la mantuvo hasta el 21 de mayo de 1930 llegándose a contabilizar un total de 391 números. Desde entonces, la publicación ha conocido cuatro épocas, las dos primeras guiadas por el faro de don Marcelino, que tuvo como primer impresor a Faustino Gambón, un tipógrafo asentado inicialmente en Graus pero cuya ambición empresarial le llevaría a instalarse en Huesca y en la segunda década del XX, en Zaragoza, donde sus sucesores siguen conservando el negocio familiar de la imprenta, concretamente en la calle Zurita.
Vino después un largo vacío durante la República y, obligado por las circunstancias, durante el negro periodo de la dictadura franquista.

LA ÉPOCA DE LA TRANSICIÓN
La tercera época de El Ribagorzano surgió en 1981. El primer número apareció en marzo, justo después del fallido intento de Golpe de Estado de Tejero y Miláns del Bosch. Las galeradas del periódico estaban compuestas en gráficas Cometa de Zaragoza, esa larga noche y de inmediato se redactó un editorial a favor de la democracia. Esta época duró cinco años. Fue impulsada por la Asociación de Amigos de Sobrarbe y Ribagorza, cuyos integrantes, movidos por una inquietud social, cultural y política, querían participar en el proceso democrático. Duró cinco años y la última aparición tuvo lugar en mayo de 2005, con un total de 50 números. De este período cabe destacar cómo el periódico fue cantera de políticos, como ha ocurrido con un presidente del Gobierno Aragonés, un presidente de la Diputación de Huesca, un gobernador civil en Gipúzcoa, vicepresidentes de diputación, alcaldes, concejales y otros cargos de responsabilidad política e institucional.

ULTIMA ETAPA: SIGLO XXI

La última etapa, impulsada por la Liga de Ribagorza y con un ideario distinto, tuvo su primer número en setiembre de 1977, pero ahora está adormecida desde hace unos años. Sus nombres más conocidos eran Francisco Salamero, Médico asentado en Barcelona y originario de Torres del Obispo, José Mª Auset o Tomás Castillón Tomás Castillón a. lLEVA AHORA UNOS AÑOSSINSALIR

RIBAGORZA, CANTERA DE PERIODISTAS
‘El Ribagrozano’ es el exponente más claro de la tradición periodística de la comarca de Ribagorza, una de las más ricas de España.

Periodicos: _’El Ribagorzano’, ‘El Ideal de Aragón’ , ‘La Voz del Isábena’ (editado en Serraduy y de una gran calidad técnica –impreso incluso en papel cuché- y cuyo fin era impulsar la carretera Lascuarre Vilaller), LAUD, La Cruz, y un sinfín de publicaciones más locales en Benabarre, Benasque, Estadilla…._

_PERIODISTAS DEL MÁS VARIADO ESPECTRO IDEOLÓGICO;__
– Mosén José Salamero, director entre otros de ‘Ell Espíritu Católico’, de ámbito estatal, donde Joaquín Costa escribió sus primeros y muy interesantes artículos sobre la Expo de París.

– Marcelino Gambón, director de ‘El Ribagorzano’.

– Joaquín Costa _con más de 700 artículos publicados en la prensa local, nacional e internacional en los más variados estilos,géneros y temáticas y que en los últimos años era cortejado porlos periodistas de Madrid que le que se cercaban a Graus para que lanzara sus diatribas contra Maura.

– Tomás Costa, en la sombra de ’El Ribagozano’ en su segunda época._

– Angel Samblancat (encarcelado en varias ocasiones por sus
incendiarios artículos en la prensa catalana y escritor también de ‘El Ribagorzano’ donde fue objeto de una curiosa a e interesante controversia con ‘El Cruzado Aragonés’. _

– Gaspar Torrente (De Campo y director del Ideal de Aragón, de carácter regionalista, editado en Graus y Barcelona._

– Joaquín Maurín, de Bonansa, y fundador el POUM, que desarrolló una intensa actividad periodística en Nueva York._

Más cercano en tiempo, Eduardo Magallón, de Las Ventas, que formó parte del staff de la redacción de la revista ‘Berriak’, en el País Vasco, a finales de LOS 70
.

EL FERVOR COSTISTA DE ‘EL RIBAGORZANO’
Por si hubiera alguna duda del fervor costista de ‘El Ribagorzano’, órgano de la Liga de Contribuyentes de Ribagorza fundada por Costa, durante su primera y segunda etapa vaya como ejemplo esta nota informativa en la página 2 del número 7 de 30 de diciembre de 1904.
“EL señor Costa (D. Joaquín) tendrá el gusto de saludar a sus amigos y parientes de Graus y de fuera que quieran visitarle, en los días 1 y 2 de enero próximo desde las diez de la mañana a las dos de la tarde, los dos días.

Además, el día 1 por la tarde, entre 4 y 6, recibirá a sus correligionarios del centro. Y el día 2, también por la tarde y noche, desde las 4 en adelante, a los parientes y conocidos que le han hecho el honor de anunciarle su visita, por no poder salir de casa.
Desde el día siguiente, el sr. Costa volverá a incomunicarse hasta principios de abril”.

Desde el día de su aparición, en plenas fiestas de Graus, ‘El Ribagorzano’ se autoproclama abanderado de la causa agraria, defensor de los intereses de esta comarca nororiental de Aragón y ferviente admirador, en vida y tras su muerte, del ideario costista. Joaquín Costa es para ‘El Ribagorzano’ un maestro admirado, profeta y salvador de una patria. En la línea editorial se percibe constantemente el argumento de que los gobernantes, de haber seguido los consejos del pensador, hubieran podido resolver la mayor parte de los males de la Patria. Y todo son cariños cuando el pensador se refugia en Graus: “El ilustre patriota -se recoge en el número 2 de la publicación de setiembre de 1904- ha llegado a este su pueblo para descansar y procurar el alivio de sus dolencias en este retiro de sus cariños y de sus afecciones. Aquí seguramente encontrará don Joaquín la salud, porque salud y vida le darán los recuerdos de su infancia, de sus amigos y deudos, de objetos y sitios que en cada uno de estos ha de ver, quizás, el idilio o la terminación de un poema…”.

UNA VOZ QUE RETUMBA DESDE LAS FORCAS
Cuando se fundó ‘El Ribagorzano’, Joaquín Costa estaba a punto de abandonar su actividad política y pública en España y preparaba sus maletas para retirarse a Graus. Es el Costa más atrabiliario, con mal genio, enfermo. Su retiro se rompería en alguna esporádica intervención en mítines republicanos en Zaragoza donde tronaba su voz, “la de un toro herido en la arena y el fango de la política española”, en palabras de Ortega y Gasset. En setiembre de 1906, Costa se desplaza a Zaragoza para intervenir en la Asamblea Republicana Municipalista, donde genera una inusitada expectación y se refuerza el control de orden público para evitar posibles altercados ante el entusiasmo popular.
Junto a estos viajes, el pensador ribagorzano tan sólo salió de Graus para intervenir en 1908 en el Congreso de los diputados y lanzar las diatribas más duras contra la ley de Jurisdicciones del Gobierno de Antonio Maura sobre el terrorismo –en un momento en que se recrudecían los conflictos en Cataluña que dieron pie un año más tarde a la Semana Trágica de Barcelona-. Si ‘El Ribagorzano le sigue sus pasos con apoyo inquebrantable, otros periódicos españoles tiene su particular punto de vista en un amplio despliegue informativo: ‘Heraldo de Aragón’ no se moja mucho; ‘Diario de Avisos’ de Zaragoza se muestra entusiasta y ‘El Noticiero’, se muestra más crítico. Los periódicos republicanos de Madrid, ‘El País’ ‘El Progreso’ o ‘El Liberal’ se revelan entusiastas. ‘El Liberal’ otorga en primera página el título de “El Más grande de España”. “Ese glorioso inválido –se lee en ‘El Liberal’- es hoy el único español que para el amor y para el odio, para la devoción y para el combate, pone las almas en movimiento”. Otros como ‘ABC’ o ‘El Comercio’ lanzan al pensador sus diatribas más duras. ‘El Comercio’ dice que el inválido de Graus quiere llevar a España a su condición de enferma
Al año siguiente Costa llegó a pedir, tras la solicitud de varios directores de periódicos republicanos desplazados a Graus y visitarlo en su casa frente a la Peña Las Forcas, el fusilamiento de Maura.
El paroxismo del fervor costista llegaría tras su muerte y el ‘El Ribagorzano’ en su primera y segunda etapa, desde 1911 a 1930, inspirada por Tomás Costa no tiene ninguna mácula de reserva en sus alabanzas a Costa. Es recurrente su apuesta por el cirujano de Hierro que debe salvar España y que encuentra en la dictadura de Primo de Rivera el ejemplo más claro.

NOTICIAS, ACONTECIMIENTOS, RIADAS, CRÍMENES, PROYECTOS,Y NOTAS DE SOCIEDAD,
A través de ‘El Ribagorzano’, los lectores pueden acercarse a e a una realidad de la que ha venido dando cuenta a lo largo de 38 años, en periodos alternos. Los periódicos no son ni mucho menos fedatarios de esa realidad pero sí una parte necesaria para su comprensión. Y la prensa local muestra, en ocasiones, especiales singularidades. Las páginas amarillentas de la publicación en su primera y segunda etapa 1904-1930, se da cuenta de las enormes riadas del Esera, el peligro de la Peña de El Morral, la llegada de la luz elécrica, la creación de sindicatos agrarios en toda la comarca, crímenes como el asesinato en Secastilla de una mujer a manos de su suegro. Este último hecho ocurrió en setiembre de 1909 cuando Ramón Berol disparó un tiro de escopeta contra su nuera produciéndole el proyectil la muerte; o el cometido un mes más tarde en San Esteban del Mall. “Un desnaturalizado individuo produjo la muerte de su anciana madre tras los fuertes golpes propinados. Y dejó, asimismo, a su esposa, que se hallaba en cinta, sin esperanza de vida”.
En las páginas de ‘El Ribagorzno’, se hace un seguimiento muy cercano del Orfeón, sobre todo su actuación en Barcelona, los proyectos de carreteras y ferrocarril de Tortosa a Benasque (que nunca llegó), las fiestas patronales, la gripe de 1918, las hazañas de ingeniería de Mosén Balbellou, de Torres de Esera –en un interesante artículo firmado por Costa-, la construcción el pantano de Barasona, amén de natalicios, bodas, defunciones y vida social. Junto a esta información curiosos y entretenidos anuncios que dan cuenta de la intensa vida comercial: Banca Fernández, Anís Infernal de Bullón (tan malo y todos lo compran), taller de Herrería Dámaso Carrera, depósito de sanguijuelas, casa Fierro, fábrica de sifones y gaseosas de Vicente López

Rafael Bardají

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